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Año Nuevo… ¿Vida Nueva?

Año Nuevo… ¿Vida Nueva?

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El invierno cierra un ciclo de vida que comenzó en la primavera. Entonces plantamos la semilla, la cual ha crecido, madurado y dado su fruto. Después la recolectamos y nos ha nutrido hasta llegar al fin de su ciclo.

Cada nuevo día, cada nuevo año, es el comienzo de un nuevo ciclo en el que la vida nos ofrece la oportunidad de nacer, madurar, vivir nuestro propósito, morir y comenzar de nuevo.

Ahora bien, ¿aprovechamos estas oportunidades para avanzar, evolucionar y convertirnos en mejores personas para nosotros mismos y para los demás?, o por el contrario, ¿las dejamos pasar, día tras día, año tras año y seguimos comportándonos y haciendo más de lo mismo?

La idea de comenzar de nuevo es muy apetecible pero, ¿por qué nos cuesta tanto comenzar de nuevo?, y si no podemos borrar el pasado, ¿cómo se hace?

Algunos de los impedimentos más corrientes que nos ponemos a nosotros mismos a la hora de comenzar de nuevo son:

– Soltar nos crea inseguridad.

El requisito principal para comenzar algo nuevo es liberarnos de algo viejo y utilizar esa energía para lo nuevo. Ahora bien, “soltar” comunmente es entendido como pérdida, quedarnos con menos, “y si lo necesitamos en un futuro”, “más vale pájaro en mano…”,  y esto nos despierta el miedo a la escasez y sobre todo inseguridad.

– Nos da pereza y miedo.

Comenzar de nuevo cuesta, significa un cambio, riesgo, el no saber, avanzar hacia algo desconocido, volver a empezar, ser de nuevo un principiante,…

– Desconfianza en uno mismo y auto-sabotaje.

No creemos que podamos hacerlo y nos saboteamos mirando hacia atrás para buscar la prueba de ello en múltiples ejemplos de veces que hemos querido hacer algo nuevo y no lo hemos conseguido.

– Malos entendidos.

Creemos que para comenzar de nuevo tendríamos primero que borrar nuestro pasado y como sabemos, eso no es posible.

– Nos acomodamos.

Nos gustaría algo nuevo, pero ante el esfuerzo y el riesgo, preferimos la seguridad de lo que no nos gusta y elegimos seguir como estamos, eso sí, justificados por las creencias de nuestra víctima como “yo no puedo hacer nada”, “más vale lo malo conocido…

 

Para aquellos que queráis comenzar este nuevo año con el propósito de que realmente sea NUEVO, a continuación os dejo con mi propuesta para…  COMENZAR DE NUEVO

El propósito de este proceso es soltar aquello que ya no nos sirve y prepararnos para recorrer un nuevo camino.

Paso 1: Pararse a ver

Dentro de pocas horas se cierra el ciclo de un año. Un año donde habrán ocurrido muchas cosas, unas las habremos disfrutado más que otras pero todas son ya parte de nuestra historia, y sólo por eso, todas y cada una de ellas se merecen nuestro reconocimiento y atención antes de despedirlas y dar la bienvenida a lo nuevo.

Acción: Elije 1 o 2 situaciones/actitudes/pensamientos/reacciones que te gustaría que no se volvieran a repetir este año.

Paso 2: Aceptar lo que vemos sin juzgarlo y perdonarse a uno mismo.

Si juzgamos algo como malo podemos entrar en la crítica hacía uno mismo, la culpabilidad y/o el resentimiento. En este punto proponemos aceptar y creer que “lo que ha ocurrido tenía que ocurrir exactamente como ocurrió para que yo aprenda y evolucione como persona” y que en cada momento “siempre lo he hecho lo mejor que he podido, dadas las circunstancias externas y mi preparación interna en ese momento”. Esto no te exime de tu responsabilidad sino todo lo contrario, aceptarlo y perdonarte es el primer paso para poder hacerlo diferente la próxima vez.

Acción: Aplica estas creencias y el perdón a las situaciones anteriores.

Paso 3: Buscar el aprendizaje

Recordemos que una vez pasada, la situación se ve de otra manera, y se puede acceder a información nueva y a otras opciones de actuación.

No se trata de saber el por qué pasó lo que pasó, o la causa, o el culpable, sino de clarificar qué es lo que podemos o necesitamos aprender de esa situación, y sobre todo, qué es lo que podemos hacer diferente a partir de ahora.

La vida tiende a ponernos delante de la misma lección una y otra vez hasta que aprendemos aquello que nos hará mejores personas, y ahí es donde debemos buscar el aprendizaje, no en evitar, sino en mejorar.

Acción: ¿Qué puedo aprender de estas situaciones que me harán evolucionar como persona?

Paso 4: Apreciar, dar las gracias y soltar

Para comenzar con algo nuevo tenemos que soltar primero lo viejo, ya  que todo aquello que mantenemos del pasado está robandonos energía para crear lo nuevo en el presente. No se trata de olvidar, sino de construir con el aprendizaje que nos han proporcionado.

Acción: Antes de soltar, aprecia la situación y dale las gracias por el aprendizaje que te ha proporcionado y por servirte en tu desarrollo como persona.

Paso 5: Elegir qué va a SER diferente

No siempre el cambio está en una acción, también puede estar en el SER. Por ejemplo, si en la situación que he soltado en el paso 4 actué desde el miedo, y el aprendizaje es que el miedo era infundado porque estaba suficientemente preparado, ahora puedo elegir actuar desde la confianza y la valentía. Es decir, el cambio está en el SER!!

Acción: ¿qué elijo hacer o “ser” diferente y a qué me comprometo de ahora en adelante?

 

DESDE EL CENTRO OS DESEAMOS UN MUY FELIZ NUEVO COMIENZO!!

 

Y si decides comenzar con nosotros en Enero te esperamos con el nuevo servicio integral (laboratorio de la felicidad + prácticas para el equilibrio) y el nuevo plan para socios.